11 de abril de 2011

ANTECEDENTES PREVIOS A LA USURPACIÓN


En mayo de 1877, la compañía minera "Huanchaca" de Bolivia--entre cuyos principales accionistas estaban los chilenos Melchor Concha y Toro y sus hermanos Enrique y Domingo, así como Elías Balmaceda el cual era hermano del ex-Presidente de Chile, José Manuel Balmaceda--compró la línea férrea de la Compañía de Salitres y Ferrocarril de Antofagasta, que operaba en territorio boliviano.
En 1887, Enrique Villegas--Cónsul de Chile en Antofagasta antes del desembarco de las tropas chilenas en esa ciudad, y principal dirigente de la sociedad secreta "La Patria" que operaba en esa zona en defensa de los intereses chilenos--obtuvo del Gobierno chileno autorización para dotar de agua a Antofagasta, cuyos derechos los transfirió a la Compañía Huanchaca de Bolivia.
Por Ley chilena del 21 de enero de 1888, se autorizó a la Compañía Huanchaca la canalización de  las aguas del río Loa para el consumo de Antofagasta y puntos intermedios. En ese mismo año, el Gobierno chileno aprobó los planos para el tendido de una cañería con capacidad de 2500 metros cúbicos por día, desde el Loa a Antofagasta
Al llegar la línea férrea al punto denominado "Ascotán", límite de la frontera que señalaba el Pacto de Tregua, la Compañía Huanchaca vendió sus derechos y acciones del ferrocarril a la compañía inglesa "The Antofagasta (Chili) and Bolivia Railway Company Limited", venta que se hizo en fecha 8 de diciembre de 1888.
El 25 de junio de 1889, la Bolivia Railway obtuvo una nueva concesión del Gobierno chileno para aprovechar las aguas de las vertientes de las quebradas Amunaha, Cebollar y Polapi.
Algún tiempo después, la Bolivia Railway encontró que había mejores aguas en el río de San Pedro, un tributario del río Loa. Con este motivo, el Gobierno de Chile autorizó por decreto a la compañía la construcción de las obras con una cañería de 314 kilómetros hasta Antofagasta. El 9 de junio de 1892 empezó a llegar el agua a ese puerto.
En 1901, una pequeña cañería con una longitud de 28 kilómetros, unió los manantiales de Polapi con el depósito de San Pedro.
Por decreto chileno del 30 de julio de 1904, la compañía ferrocarrilera adquirió derechos sobre los manantiales de Palpana, concesión que implicaba un tendido de una cañería de 20 kilómetros de longitud. Y así sucesivamente obtuvo las concesiones de las aguadas de Ujina Grande y Poquios.
En 1906, se efectuó la colocación de una segunda cañería, cuya primera sección o tramo, con una capacidad de 8.000 metros cúbicos diarios, quedó completada en octubre de 1907, hasta la estación de Cerrillos, a 205 kilómetros de distancia de los depósitos.
El ingeniero británico, Josías Harding, quien demarcó la frontera para el Pacto de Tregua de 1884, y posteriormente hizo el trazo y estudios del ferrocarril de Arica a La Paz, con sospechosa anticipación a la firma del Tratado de 1904, se internó en 1908 con sus técnicos más allá de la frontera demarcada, y en esas exploraciones halló las vertientes del Silala en pleno territorio del altiplano boliviano.  
Cástulo Martínez.

No hay comentarios:

Publicar un comentario en la entrada